Category Archives: Reflexión no. 4

La manipulación

Aquí voy a hablar de manipulación. Hay varias formas de entenderla, pero básicamente se reduce a dos perspectivas, la conspirativa y la estratégica, o la no conspirativa. El tema de la manipulación de la información por parte de un medio de comunicación como El Tiempo ya es cuento viejo, se ha estudiado su papel en las elecciones políticas, en la definición de roles de género, en las decisiones de compra de los lectores, etc. En estos ejemplos intervienen las dos clases de manipulación, la que implica que sin darnos cuenta nos están llevando por el camino por el que los magnates interesados quieren llevarnos, y la que no nos elude, pero por medio de la cual hacemos un pacto implícito con el medio que está poniendo a nuestra disposición la información, el pacto es el de creerle y asumir esa información como parte de nuestro catálogo intelectual, además de hacerle caso cuando nos dice dónde debe estar nuestro dinero.

Esta última forma de manipulación, la que aceptamos porque sabemos que con ella sobrevive el periódico, y ya sabemos: de algo tienen que vivir los medios, conlleva aunque no quisiéramos, la legitimación de la manipulación del tipo conspirativo. Esto ocurre todos los días cuando pagamos por acceder a la información que necesitamos (o que nos han enseñado a necesitar) y no pensamos en, o echamos a un lado el dilema frente al hecho de que el ente capaz de manipular la información para suplir nuestras necesidades es una empresa con ánimo de lucro. Bueno, el resto también se ha estudiado bastante, el periódico es entonces un producto de marketing*, la plata debe venir de algún lado, y si Pepito aporta, Pepito querrá que sus intereses tengan una representación en la información del medio.

*Recordar que El Tiempo virtual está dispuesto a caminar por lo que durante la exposición llamé mentalmente “la delgada línea del meme” para venderse.

Ahora, lo que me pareció más interesante de la exposición de Renata es que la mayor parte de sus aportes tenían que ver con las “necesidades del usuario”, las cuales parecen estar clarísimas y ser inmutables. A partir de eso entendí, y tal vez estoy declarando que el agua moja, que lo ideal para la compañía sería hacer que sus objetivos coincidieran perfectamente con las nombradas necesidades de los usuarios. Y voilà! Ahora tenemos el “debes hacer”, “debes leer” y “debes saber” como la verbalización de la manipulación encarnada en orden . El éxito de ambos tipos de manipulación es que hasta lo que pensamos favorezca lo que los intereses del medio necesitan de nosotros, no como lectores, como compradores.

Advertisements

¿Quién va a hacer las preguntas difíciles si el periodismo escrito se vuelve como la televisión?: a propósito de la optimización social —y comercial— de contenidos (social media optimization) II

Parte II

Dijo Jimena en clase: “En internet las cosas deben ser visuales, interesantes y emocionantes”. Y dijo Renata Cabrales, editora de redes sociales de El Tiempo: la gente en la web quiere leer “historias plurales e inspiradoras”. Como en cualquier (buen o mal) programa de televisión, podríamos agregar.

Cristina Pereda, en el blog Periodismo con futuro, del diario El País (España), reseña las lecciones que dejó la conferencia anual de la Online News Association (2011). La cuarta lección se refiere al “nuevo término que deben manejar los periodistas”: social media optimization. “El usuario, la audiencia, manejan el contenido en las redes, lo comparten y deciden qué es lo importante, no los periodistas. Éstos tienen dos opciones: participar o quedarse fuera de la conversación”. Y por eso entre las habilidades más importantes de un periodista (digital) se cuentan ahora: aprovechar al máximo el celular, mejorar la experiencia del usuario, saber utilizar las redes sociales y ser un buen administrador digital.

Estas habilidades, que suponemos acompañarán a las habilidades clásicas del periodismo, curiosamente son destrezas útiles para fortalecer una marca. ¿Habrá alguna diferencia entre el perfil de un community manager de Nestlé o uno de El Tiempo? En los días que corren, ambas empresas, buscan a alguien con “formación periodística”. En medio de la gestión de redes sociales, la planeación SMO, el desarrollo de aplicaciones, la medición de tráfico, las rifas, los juegos y los espectáculos, aparece la ambigua labor de “producción de contenidos”, para asegurar visitas diarias.

¿Qué tanto periodismo hay en los contenidos que los nuevos periodistas producen para aumentar los clics del usuario? ¿Son periodismo? ¿Realmente hace falta ser periodista —o basta con serlo—para crear o ejecutar una estrategia de marca? La obsesión de las empresas —periodísticas y del sector real de la economía— por saber qué es lo popular e intentar que los contenidos llamen la atención nos tiene hablando de optimización, redes, marcas, visitas diarias, contenidos, usuarios, clics… Dice Marianne Ponsford en el editorial que mencioné en clase:

“El tirano se llama clic. Y es un tirano terrible porque seduce en vez de matar. O mata sin que uno se dé cuenta, camuflando la muerte de seducción. Simplemente, se deja de hacer periodismo. Se fabrican contenidos, que es distinto. Pero se deja de caminar como se quiere, y se comienza a caminar como quieren los demás. No hay conciliación posible. No hay intermedio. No hay negociación. Solo podemos ponernos sacos rojos. Solo podemos oler a sándalo. Solo podemos caminar con altivez…”

Entonces, ¿quién va a hacer las preguntas difíciles si el periodismo escrito se vuelve como la televisión?: una fábrica de historias visuales, plurales, interesantes, inspiradoras, emocionantes… al gusto del tele-lector?

De estar desinformado nadie se ha muerto

El dilema periodístico entre lo que es socialmente relevante y lo que resulta económicamente viable me recuerda el eterno dilema de los músicos profesionales: tocar reguetón en estadios de diez mil personas y hacer del oficio algo rentable, o quedarse con el ideal romántico de la música como arte culto y sensibilizador, esperando cambiarle el mundo a 20 personas que pagaron 3500 pesos por la boleta. ¿Hasta que punto es una cuestión de principios y desde dónde es un acto de estupidez?

Cualquier ejercicio profesional representa una doble vía entre la producción de un servicio y la obtención de un beneficio monetario a cambio. Un ingeniero civil construye un puente colgante que agilice el tráfico y acorte distancias a cambio de que le paguen por aplicar sus conocimientos de mecánica y cálculo de estructuras; el portero de un edificio garantiza la seguridad de los residentes a cambio de que le remuneren el riesgo que corre al exponerse para proteger a otros, y el ortopedista arregla huesos rotos a cambio de que le devuelvan algo de la cantidad de plata que invirtió en semejante carrera tan cara.

Hasta ahí, el periodismo es claramente una actividad que debe ser compensada monetariamente, pero a diferencia de los médicos, los porteros o los ingenieros civiles, los periodistas no representan una necesidad básica para la sociedad y nadie se va a morir por no saber cómo se equivocaron los senadores del Centro Democrático votando en el congreso. Al igual que la música, representa un valor agregado en la vida de las personas y resulta enteramente prescindible.

El periodismo altruista que existe solamente para informar y prestar un servicio social no puede ser autosostenible, los lectores no van a tener entre sus prioridades económicas pagar por la información y se hace imperativo buscar formas de rentabilizar los medios. Este tipo de medidas no tienen nada de reprochable si su ideología no resulta comprometida, en L’Monde Diplomatique, pauta Apple, IBM y Samsung, y aunque va en contraposición con su visión crítica de la globalización, no compromete su contenido.

No hay nada de malo en ceder ante lo económicamente viable siempre y cuando no se sacrifique lo socialmente relevante. El Tiempo puede hastiar al lector con la gira de Juanes e impulsar un proyecto en el que ha invertido siempre y al mismo tiempo publicar el discurso de Obama en la Asamblea General de la Onu. Yo por ejemplo, no tendría ningún problema en tocar reguetón en un estadio de diez mil personas siempre y cuando fuera un buen reguetón, que entre otras cosas, sí existe.

No es fácil mantener el equilibrio

Estoy de acuerdo con que la práctica de ese equilibrio es más complicada de lo que parece, y más cuando vemos constantemente en la mayoría de los medios que tratan de enganchar al lector o al espectador de cualquier manera. Por ejemplo, el hecho de que se mida la relevancia de una noticia por la cantidad de comentarios, tuits o retuits que haya del tema, hace que se vaya perdiendo, no solo la calidad de lo que se informa sino la jerarquía, la importancia, la relevancia o la pertinencia de una noticia. Es muy “impactante” para mi el hecho de que en las noticias digitales de Caracol o RCN, incluso a veces en El Tiempo, o medios a través de los cuales constantemente nos informamos, sea importante o “noticioso” el video de Youtube que mas visitas tiene, videos que por lo general no tienen ningún contenido relevante y solo buscan el entretenimiento del espectador.
Esos son los riesgos que se corren al tratar de buscar ese equilibrio, ya que en esta época donde el hecho de informar se mide por medio de la cantidad de lectores o seguidores que visiten el medio, cualquier forma de enganchar al lector parece volverse válida con tal de no perder seguidores. Así mismo, del otro lado la idea de mantener los intereses de la marca en términos de economía, hace que los contenidos, de una u otra manera, se vayan parcializando, al menos así es como lo veo o lo entiendo.

Reflexión 4

El internet cambió irrevocablemente la naturaleza básica del periodismo. Es claro que la publicación de la información dejó de estar, desde unos años, en las manos de los periodistas para pasar a la de los ciudadanos. Esto afectó a los medios tradicionales y la manera de hacer del oficio.

En esta época donde el acceso a la información es de manera gratuita y cada vez mayor el flujo de contenido. ¿Cómo pueden los medios tradicionales sobrevivir financieramente, seguir siendo relevantes y mantener los principios básicos del periodismo? Renata Cabrales en la clase afirmaba que debía haber un equilibrio en los contenidos que se publicaban y los intereses de la empresa o marca que representaban. Sin embargo este ‘equilibrio’ deja entrever grises que comprometen la imparcialidad de la información y genera un conflicto de intereses de los dueños los medios digitales con la publicación. Clásico ejemplo fue la compra de El Tiempo por parte de Sarmiento Angulo quien es propietario de bancos y cadenas de hoteles; al mismo tiempo hace inversiones millonarias en sectores de la construcción, agroindustria, energía así como la participación en consorcios de concesiones viales, de aguas y aeropuertos entre otros negocios. María Elvira Samper en El Espectador ser preguntaba si “podrán los periodistas informar con plena libertad sobre pensiones, reforma tributaria, política de vivienda y agraria”.

Continue reading

¿ya podemos hablar de Periodismo Digital?

El periodismo digital es un concepto que se ha venido desarrollando en torno a la gestión de los periodistas en internet y las redes sociales. El periodismo en Colombia ha sufrido una transformación ineludible hacia la «era digital», que exige a los periodistas una evolución importan e en la manera en que realizamos nuestro trabajo; como explicaba Renata se tiene la posibilidad de ser multitasking, manejar herramientas digitales y a la vez escuchar una conferencia y entender el tema.

los periodistas tenemos el deber de contarle al ciudadano, de narrarle de forma más sencilla, y a su vez llamativa, los contrastes y devenires de la cotidianidad nacional, como dice Omar Rincón «Informar significa, entonces «dar forma», y ser periodista, «narrar la realidad». Sin embargo, los periodistas que se hacen llamar «digitales», muchas veces solo reproducen las noticias que han sido transmitidas en radio, televisión e impresos, en sus portales de internet. Es el ejemplo de diarios colombianos como El Tiempo y El Espectador. Por eso como explicaba Renata Cabrales el reto del periodista esta en detectar dónde está el contenido valioso, entre tantos contenidos y publicaciones que los mismo usuarios proponen en las redes sociales, pues a partir de allí se pueden desarrollar rutas periodísticas independientes de otros medios.

Continue reading

Reventando Twitter

Una cuenta de Twitter otorga a cualquier persona la posibilidad de compartir lo que está viendo y oyendo. Los profesionales de los medios de comunicación usan Twitter como cualquier otra persona (para averiguar lo que la gente dice). Un estudio realizado en 2011 por Brunswick Research encontró que Twitter es medio decomunicación social más valioso para los periodistas en términos de encontrar la información y así mismo una plataforma para llegar a diferentes usuarios.

Renata Cabral entre los diversos temas que toco, sobre este oficio, menciono algo que, personalmente, detesto de los medios en las redes sociales. Abarrotar de tuits o publicaciones sobre sus contenidos de forma repetitiva que los hace inaguantable y hace que sus usuarios terminen abandonando las páginas de estos medios en las redes. Continue reading