Category Archives: Reflexión no. 9

¿Una imagen vale más que mil palabras?

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En esta charla de Jesus Martín Barbero, se tocaron varios temas importantes sobre el futuro del periodismo. Lo que más me llamó la atención de estas nuevas formas de relacionarnos es que en lo digital, pocas veces leemos lo que no tiene imagen, pues a diario estamos inundados por infinidad de información contenida en lo gráfico.

Esta nueva relación entre la imagen y el texto, hace que visualmente nuestra percepción sea mucho más sensible y selectiva a la hora de leer cierto tipo de información. De hecho, la ausencia de imágenes en cualquier ámbito digital dificulta el entendimiento del contenido.

Según explicaba Barbero, hemos, sin darnos cuenta, nuevos dialectos visuales-orales que nos han enseñado, sin academia formal, nuevas formas de escribir y de contar. Un claro ejemplo de ellos son los ‘memes’, imágenes que se han consolidado como piezas gráficas que presentan aspectos de la vida cotidiana que logran un acercamiento al ciudadano de a pie porque es empático, divertido y entendible, sobre todo en el ámbito de lo popular, por lo que podría decirse que la era digital ha desencadenado una verdadera revolución visual.

Esto también ha generado un cambio en los modos de narrar pues han debido adaptarse a esa mutación social y política generando nuevos lenguajes como por ejemplo el de las redes sociales, pues ahora nos referimos hacia los demás y hacia lo cotidiano de otra forma para lograr esa convergencia cultural: “le di like”, “lo mencioné con su arroba” “utilicé el Hashtag” “me etiquetaron en una foto” “lo seguí en instagram” etc.

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Las nuevas maneras de estar juntos (también) vienen en píldoras  

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Internet ha cambiado nuestras “maneras de estar juntos”, dijo Jesús Martín Barbero. Y dijo, aunque aquí cito de memoria —porque mis notas de ese día se perdieron—, que esta nueva manera de estar juntos no la han entendido ni los gurús, ni los padres que viven escandalizados y preocupados por las muchas horas, demasiadas dicen, que los jóvenes pasan ahora en solitario frente a las pantallas. También dijo Barbero que nadie ha entendido nada, porque justo eso es la adolescencia: un rompimiento con la familia, con la sociedad, con uno mismo: con el niño que uno está dejando de ser, un salto al vacío desde la infancia hacia el abismo de la adultez.

Para Barbero, esos adolescentes (ya) no están “solos” como los demás creen, porque, justamente, están juntos de otra manera. Y también están solos de otra manera: Alberto Fuguet, el escritor chileno responsable del montaje de “Mi cuerpo es una celda”, una especie de autobiografía de Andrés Caicedo, dice que si Caicedo hubiese vivido en nuestra época no se habría matado —aunque tampoco lo puedo citar entre comillas porque no encuentro mi libro—: se habría salvado porque habría sido un freak de las redes sociales, un bloguero impenitente, un “solitario” que habría escrito tanto como escribió pero que, “de esa otra manera”, no se habría sentido tan solo como tuvo que sentirse en su época.

Internet, por supuesto, no sólo ha cambiado las maneras en que las familias se reúnen, los adolescentes se comunican, los amantes se aman y se abandonan…, sino también el modo en que los medios de comunicación informan. Los medios, como la sociedad en general, están atravesados por Internet: sabemos ya que en su paso del papel, la radio y la televisión a la red no aspiran simplemente a informar; ahora, valiéndose de las redes sociales por ejemplo, quieren conectar con sus audiencias. Hay quienes dicen además que las redes sociales son la nueva polis, que existe algo como la ciudadanía digital, pero ese punto ya lo discutimos bastante: por eso aquí pasaré de largo.

La pregunta parece demasiado simple: ¿por qué lo que habría salvado a Caicedo hace 40 años —¿la posibilidad de conectar?— está matando ahora al buen periodismo? Marta Ruiz argumenta, con buenas razones, que no lo están matando los cambios tecnológicos, ni la academia, ni los gobiernos ni la pereza de los periodistas. Al periodismo de la vieja guardia, dice, lo está matando el mercado. Pues sí, claro, la tecnología es instrumental para bien y para mal, y lo que los hombres hagamos con ella es otra cosa. Pero creo que esta verdad se devalúa si, como cualquier creyente, liberamos de responsabilidad a nuestro Dios por las cosas malas y le atribuimos y agradecemos las cosas buenas.

Quiero decir: a Barbero le creo cuando dice que internet ha cambiado nuestra manera de estar juntos y a Fuguet le creo cuando conjetura que también habría cambiado la manera de estar solo de Andrés Caicedo. A Marta Ruíz también le creo: el problema, ya sabemos, no es la tecnología sino el mercado: alguien quiere vendernos algo y “hará lo que sea necesario para conseguirlo”. Yo solo agregaría que además de tablets y cocacolas nos han vendido una ideología (con o sin partido político) si no es que una religión. Internet hoy es gregario, entusiasma y produce dinero como cualquier ideología, como cualquier religión, como cualquier marca. Quiero decir una obviedad: alguien se dio cuenta hace rato de que el cambio en nuestras maneras de estar juntos podía empacarse y venderse en píldoras. Y esto viene a cuento porque creo que esa misma ideología-negocio-religión ha permeado al periodismo de la vieja guardia hasta convertirlo en el posperiodismo del que hablaba Ómar Rincón en nuestra primera lectura del semestre.

Nota: también a principios de semestre escribí —¿agregué?—una “reflexión sobre el futuro del periodismo”. Creo que bien podría ser la segunda parte de esta entrada, ahora que estoy en la onda de las entradas con primera y segunda parte. Espérenla mañana, si es que Jimena no oprime antes el botón rojo que hemos temido durante la última semana y este blog desaparece con nuestra última oportunidad para completar las ocho entradas.

Reflexión 9

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Reflexión 9

“Paradójicamente esa nueva espacialidad no emerge del recorrido viajero que me saca de mi pequeño mundo sino de su revés, de la experiencia doméstica convertida por la televisión y el computador en ese territorio virtual al que, como de manera expresiva ha dicho Virilio “todo llega sin que haya que partir”.” JM Barbero

El ejercicio periodístico en la era de los no-lugares

El buen periodista digital además de encontrar la información en internet debe buscar fuera de ella. La recopilación no digital para mí debe ser una parte de un buen ejercicio profesional. Lo interesante del periodismo digital, como lo dice Barbero, es que es una conversación, el relato deja de ser lineal para convertirse como en una charla donde uno salta de un lado al otro de la conversación yéndose para donde uno más le interesa. La información que ofrece el periodista debe tener todos esos nichos de los cuales Barbero habla. El periodista digital debe actuar como un curador en un museo escogiendo las obras, haciendo el montaje, contando la historia dando contexto construyéndola como un quilt (una gran colcha hecha de retazos donde participan varios actores).

Buenas intenciones, pero pocas acciones

Creo que hago parte de los “apocalípticos” de los que habló Jesús Martín-Barbero en la cátedra. El uso masivo de dispositivos tecnológicos, las aplicaciones y las redes sociales han creado un imaginario en el que todos estamos conectados permanenteente -incluso hay mas contacto que antes, cuando las familias y los amigos se veían-, cuando esto no es cierto. Todos estan sentados en la mesa comiendo o en clase, pero en realidad, solo algunos están ahí, juntos.

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Lo mismo pasa con el periodismo, especialmente si hablamos de las audiencias y ciudadanías digitales. Todos hacemos parte de grupos en pro o en contra de causas globales y locales en Facebook, twitteamos en contra de las guerras y el maltrato animal, pero las acciones reales siguen siendo escasas. Sucede lo mismo que lo que mencionaba arriba respecto a nuestras relaciones personales, todo se queda ahí, en las pantallas.

A pesar de mi pesimismo al respecto, rescato las nuevas posibilidades que ha traído la era digital para el periodismo. “No sea visitante, intervenga” dijo Barbero,  y eso es fundamental. El público ahora tiene más oportunidades de hacer parte del medio, de construirlo, y eso puede ser una nueva forma de estar juntos, ahora los medios y la audiencia comparten y construyen el escenario digital.   Ahora, el reto está en crear esa comunidad también afuera, en el mundo real. Algunos medios tienen claro esto, como La Silla Vacía, cuya intención es hacer sentir al lector que no está solo, “hay alguien del otro lado de la pantalla”, por lo que se han creado nuevos roles como el de editor de audiencia.

A propósito del Chocó…

La más reciente noticia con la que sale a relucir el Chocó es la de la retención militar del general del ejército, Rubén Darío Alzate. Es una realidad espeluznante que pone los pelos de punta tanto a los colombianos como a la comunidad internacional, aunado al hecho de que están en juego los diálogos de paz con la Farc. Pero más allá de la noticia misma, a donde quiero llegar es a la iniciativa que tuvo un diseñador gráfico hace mucho tiempo, en una de sus clases en Bellas Artes, en Medellín, de crear un medio en el cual se contarán historias gráficas muy distintas a la que regularmente se muestran de este Departamento.

“Enamórate del Chocó” es un medio en el cual según cuenta su creador, Andrés Mauricio Mosquera, se narran historias positivas a través de la fotografía, el diseño gráfico y la publicidad, para plasmar así el esplendor de todos los colores que caracteriza la riqueza cultural de su gente. Se retrata la cara feliz de esta parte de la Región del Pacífico.

Andrés viaja por los pueblos tomando fotografías, cuya galería cambia cada dos meses por la complejidad de repartir su tiempo entre la pasión que le despierta su página web y sus labores como tallerista del Banco de la República.

Como ven, es un poco el ejemplo de lo que queremos con nuestros medios: estar dirigidos a un público específico, ser referente de una comunidad y crear un impacto. Por eso me llamó la atención encontrar algo tan parecido a lo que quiero lograr con el medio que cuente historias de República Dominicana. Aunque en mi caso no será solo la cara feliz.

Esta puede ser una de esas nuevas formas de estar juntos. A través de una comunidad que se une en la alegría, que le ríe a la adversidad y le da la espalada a la tragedia, cambiando así un poco el paradigma. Por ejemplo, a raíz de lo sucedido con el general Alzate, quien fue retenido en el caserío de Las Mercedes, a 15 kilómetros de Quibdó, junto con el cabo primero Jorge Rodríguez y la abogada Gloria Urrego, coordinadora de proyectos especiales del Ejército para el Chocó, “Enamórate del Chocó” contó esta historia, diferente: “Las Mercedes: Un Caserio Chocoano”, en la que se desdibuja la imagen de una zona guerrillera, cambiándola por el de rostro de sus habitantes vestidos con colores alegres y no de camuflaje. Esas ropas que contrastan con el color alegre de sus casas, de la barca junto al tranquilo rio e incluso de la pequeña y también colorida iglesia.

Iniciativas que se salen de la red

Debido a que, como dice Jesús Martín-Barbero internet o mejor la interacción en la red es una nueva manera de estar juntos, el periodismo se ve “afectado” también en la medida en la que, como bien hablábamos en clase, los usuarios empiezan a apropiarse del medio y a tener mas participación y campos de acción en los que pueden expresar sus opiniones, proponer su propia agenda y darle relevancia a noticias que anteriormente de la forma tradicional no se tenían en cuenta. Esto hace que se creen nichos de información, en los que las personas buscan, publican y encuentran solo sobre lo que a ellos les interesa. Pero también posibilita que se organicen redes y comunidades como la de Anonymus que tienen como objetivo principal manifestar acciones de protesta a favor de la independencia de internet y ser una voz de denuncia y actuar como un ente de control y regulación de diversas organizaciones, servidores públicos, consorcios con presencia global, entre otros.

Sin embargo, a pesar de que esta comunidad posibilita la vigilancia de este tipo de organizaciones y trabajan tanto por fuera de la red como en ella, el problema es que no hay un agente que controle la veracidad de la información, las denuncias, o las noticias que ellos saquen. Por lo tanto es responsabilidad de los propios usuarios y ciudadanos interesados hacer, tanto la vigilancia de las entidades, como de la información que el resto de personas publican, haciendo con esto que la comunidad este mucho más comprometida y se vaya depurando cada vez más. Generando con esto una participación activa de la ciudadanía, la creación de nuevas comunidades dentro y fuera de la red, y nuevas maneras de narrar y de vigilar entidades a las que de otra manera no podríamos acercarnos o regularlos. Y esa es tal vez una de las misiones principales del periodismo, y esta una buena forma de darle un nuevo significado, una nueva dinámica.

La plata NO es el problema, el problema es atraerla

Plata para financiar un medio de comunicación es lo que hay, cada día los pautantes van entendidendo la lógica de la pauta a través de internet. Por eso la prensa en el papel va perdiendo pautantes que terminan invirtiendo en la web.

Para financiar a mi medio de comunicación virtual  (y por consiguiente a mi mismo) tengo varias estrategias.

  1. Primera:
    Al mencionar la forma en la que se elabora un plato -con la aprobación del restaurante- se contactará a las marcas o proveedores con los cuales se realizan los platos para que paguen si les interesa que su nombre o marca sea mencionado. (10%)
    Este modelo aplica para  las bebidas, ya sea en la elaboración de las bebidas en los distintos restaurantes o con las marcas de vino, gaseosas, agua o café que sirven de acompañamiento. (20%)
    Igualmente  se aplicará esta estrategia para la decoración de cada restaurante.  Si el almacén/proveedor/artesano esta interesado y quiere pagar  podrá hacerlo para que en la sección “ambiente” se mencione la marca y el lugar en el que se consigue cada cosa. (10%)
    De esta estrategia se busca obtener el 40% de los ingresos.
  2. Segunda:
    Se venderá un espacio para publicidad dentro de la página. Se buscarán pautantes relacionados con el sector servicios para personas con un gusto sofisticado, por lo que se le dará prioridad a los almacenes o productos de diseño, artículos de decoración, joyerías y servicios de belleza (spa, masajes y afines).
    Esta publicidad no reñirá con la publicidad explicada en la primera estrategia.
    Con esta estrategia se busca obtener el 40% de los ingresos.
  3. Tercera:
    Se buscará establecer una alianza estratégica con secciones  culturales o medios especializados, en una alianza 2.0 en la cual yo te publicó si tu me publicas. De esta forma se creará un nombre y eventualmente se publicará en medios no especializados que paguen por cada publicación, al mejor estilo freelance.
    Esta estrategia representará el 10% de los ingresos.
  4. Cuarta:
    Donaciones por parte de los lectores/ audiencia.
    Esta estrategia representará el 10% de los ingresos.
  5. Quinta:
    Existe una última estrategia en el largo plazo que consiste en “alquilar” la franquicia para que pueda ser replicada en otras ciudades de Colombia y el mundo. Sin embargo no se contempla en el plan de negocios hasta que no se alcance el punto de equilibrio y se tenga el conocimiento para expandirse.